Sacamos sólo corcho de Cerdeña


Manos sabias, fuertes y delicadas al mismo tiempo: éste es el secreto del “oro de Gallura”.

Lo saben muy bien nuestros “peladores”, hombres que perpetran un arte más antigua que el tiempo, ellos que desde hace varias generaciones cumplen acciones aparentemente sencillas, que sin embargo presentan dificultades para quien no sabe cómo manejar un hacha con gran pericia. Los golpes en la corteza del alcornoque tienen que ser fuertes, y al mismo tiempo extremadamente delicados porque el felógeno podría sufrir daños irreversibles y compromitir el árbol.

Los extractores utilizan un hacha muy afilado para realizar dos tipos de cortes en el árbol: un corte horizontal alrededor de la planta, llamado corona, a una altura alrededor de 1.20m, y varios cortes verticales llamados aberturas, conforme a la dimensión del alcornoque.

La saca del corcho, que se efectúa por medio del mango del hacha, es una actividad que se realiza en la fase más activa del crecimiento del corcho, entre mayo y los finales de agosto. Generalmente los extractores trabajan en pareja y a ellos se suman los operadores que manejan el producto y lo llevan a hombros, como la mayoría de los alcornocales de Cerdeña está localizada en territorios escarpados y casi intransitables.

Muy a menudo nuestros operadores caminan durante más de una hora bajo la canícula de verano, siempre llevando el corcho a hombros. Su esfuerzo merece atención así como merece igual atención su amor por los alcornoques, que parece convertir este ritual complicado en el ademán más sencillo que existe. Y es en ese amor por la tradición y el territorio que se fundan los valores y la misión de Ecosugheri.

El corcho recogido se carga en primer lugar en medios de transportes adecuados para el desplazamiento de material en zonas de bosque más accesibles y luego en camiones hasta nuestros corrales en Gallura.